Por lo general, el problema radica en el nombre del archivo o en la codificación de caracteres, no en el proceso de conversión. El archivo .srt debe guardarse en la misma carpeta que el vídeo y compartir exactamente el mismo nombre base (por ejemplo, pelicula.mp4 y pelicula.srt); de lo contrario, el reproductor no lo cargará de forma automática. Si los subtítulos aparecen pero los caracteres con tildes, la letra eñe o los alfabetos no latinos se muestran corruptos, el reproductor está interpretando el texto en modo ANSI. Cambie la codificación de subtítulos del reproductor a UTF-8 para solucionarlo. Asimismo, algunos reproductores multimedia exigen un sufijo de idioma en el nombre, como pelicula.es.srt. Para verificar la integridad del contenido, abra el archivo generado en nuestro
visor de SRT en línea y compruebe que los bloques de texto y los tiempos sean correctos.