El fondo no tiene por qué quedar enfocado
El apilamiento de enfoque tiene un efecto secundario del que rara vez se habla: al quedar todo nítido, la rama detrás del escarabajo o el estante detrás de la moneda se ven con tanta definición como el motivo principal, y la imagen pierde sensación de profundidad. Las soluciones habituales consisten en abrir el diafragma -perdiendo la profundidad de campo que motivó la serie- o crear máscaras a mano en un editor. En este programa, la distancia ya está calculada: como las tomas se capturaron desde el plano más cercano hacia el fondo, el fotograma del que procede cada píxel determina a qué distancia se encuentra. Un único control deslizante suaviza lo que queda detrás del sujeto, mientras que la zona enfocada conserva con total fidelidad el resultado de la fusión, con sus píxeles originales y los dieciséis bits intactos. En una imagen final de diecisiete megapíxeles, el proceso tarda unos dos segundos y medio.